Cada edición cuenta con cien ejemplares impresos y fue presentada y reconocida en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, como parte de una experiencia que permitió visibilizar las producciones realizadas por adolescentes de la provincia.
Participaron estudiantes de San Salvador de Jujuy, Perico, El Carmen y Libertador General San Martín, quienes además fueron reconocidos como Promotores Voluntarios de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes.
A partir de esta experiencia, los jóvenes participan en actividades de difusión y talleres sobre bullying junto al Ministerio de Desarrollo Humano, llevando a otras escuelas herramientas vinculadas con la escucha, el acompañamiento, la convivencia y la promoción de derechos.
La escritura como herramienta de expresión y participación
La profesora Rebeca Juárez, impulsora del proyecto, destacó que la iniciativa surgió en la biblioteca del Bachillerato Provincial N° 2, concebida como un espacio seguro de escucha y acompañamiento para estudiantes.
“Escuchamos, activamos protocolos y luego nuestros alumnos aprendieron a escribir, escribieron para poder dejar el dolor en esas páginas y por fin empezar a sanar”, expresó. También remarcó que “la escucha atenta y genuina es la principal herramienta para salvarles la vida”.
Por su parte, Sebastián Medina valoró el trabajo articulado de las instituciones que acompañan a los estudiantes y destacó especialmente el protagonismo juvenil. “Los chicos son los protagonistas y los que escribieron estas magníficas historias”, señaló, al tiempo que afirmó que desde Nación continuarán acompañando el proyecto para que pueda seguir creciendo y llegar a más escuelas.
Para finalizar, la Jueza de la Suprema Corte y directora de la Oficina de Niños, Niñas y Adolescentes del Superior Tribunal de Justicia de la Provincia, Emma María Mercedes Arias, resaltó que los libros representan “mucho más que páginas impresas”, porque contienen los sentimientos, la creatividad, el esfuerzo y, fundamentalmente, la voz de los adolescentes.
En ese sentido, subrayó la importancia del trabajo articulado entre las distintas instituciones del Estado para generar oportunidades reales, escuchar a los jóvenes y reconocerlos como sujetos de derechos.
El encuentro reafirmó el valor de escuchar y acompañar a las adolescencias y puso en evidencia cómo la escritura puede convertirse en una herramienta de expresión, participación y transformación. Los ejemplares serán destinados a bibliotecas escolares para que estas historias continúen llegando a otros estudiantes y multipliquen un mensaje de derechos, esperanza y superación.