Desde la coordinación del programa destacaron el impacto de esta política pública, que permite dar respuesta a necesidades visuales específicas y contribuir a mejorar las condiciones de aprendizaje y desarrollo de los niños y niñas alcanzados.
Trabajo articulado
La implementación fue posible a partir del trabajo articulado entre los municipios, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Salud. Educación estuvo a cargo de la detección y el relevamiento de los estudiantes que requerían atención visual, mientras que Salud realizó los controles oftalmológicos y profesionales necesarios para determinar cada caso. Los municipios acompañaron el proceso mediante la logística y la disposición de espacios para las distintas actividades.
La propuesta tuvo una amplia participación y una respuesta positiva por parte de las familias, consolidándose como una herramienta de intervención directa para atender necesidades de salud visual infantil en diferentes localidades de la provincia.
Asimismo, se informó que quedó conformado un registro con los niños y niñas relevados durante las distintas etapas del programa. En este sentido, se analiza la continuidad de la iniciativa durante el próximo año, con prioridad para aquellos estudiantes que, por diferentes circunstancias, no pudieron acceder al beneficio en esta edición.
De esta manera, “Ver para Ser Libres” fortalece las acciones destinadas a la salud visual infantil y contribuye a garantizar mayores condiciones de igualdad para el aprendizaje y el desarrollo de los estudiantes jujeños.