Práctica para el bienestar de la salud integral a futuro
La lactancia enseña al bebé a reconocer cuándo tiene hambre y cuándo está satisfecho, permitiéndole decidir cuánto y cuándo comer. La leche materna también contiene hormonas que ayudan al buen metabolismo y a la correcta absorción de grasas, favoreciendo una relación saludable con la comida y previniendo problemas alimentarios más adelante.
Amamantar es una de las mejores herramientas para prevenir la obesidad infantil.
Beneficios de la lactancia
Para bebés
- Favorece el desarrollo sensorial y cognitivo
- Protege de enfermedades frecuentes como diarrea, otitis o neumonía
- Aporta defensas que aceleran la recuperación
- En la primera hora de vida, protege contra infecciones y reduce la mortalidad neonatal
- Ofrece todos los nutrientes para un desarrollo adecuado
- Facilita la incorporación de bacterias necesarias para la digestión
- Disminuye el riesgo de sobrepeso, hipertensión u obesidad
- Alivia el dolor, por ejemplo, durante las vacunas
- Refuerza el vínculo afectivo
Para la persona que amamanta
- Reduce síntomas de depresión postparto y mejora la presión arterial
- Favorece el bienestar y eleva el umbral del dolor
- Ayuda a que el útero se contraiga y previene hemorragias
- Facilita la expulsión de la placenta y disminuye la pérdida de sangre tras el parto