Según explicó la Ministra de Ambiente y Cambio Climático, María Inés Zigarán, “hay una diferencia favorable significativa respecto al 2025, ya que para la misma fecha registrábamos 42 incendios con una superficie afectada de 77,8 hectáreas, mientras que este año, desde enero hasta mediados de junio, solamente hemos contabilizado 17 incendios y 3,36 hectáreas incendiadas”.
Esta reducción, según explicó la titular de Ambiente de la provincia, obedece a razones climáticas pero también a los aprendizajes de los distintos sectores que colaboran en la prevención de los incendios forestales. Tanto el sector productivo, los municipios, y la comunidad en general, entre otros.
“Creemos que esto es el resultado del impacto positivo de las diversas estrategias de vigilancia, control, gestión, prevención y educación ambiental, que venimos desarrollando a lo largo de los años, así como los planes de respuesta temprana que hemos implementado desde la provincia, en articulación con diversos actores del territorio”, consignó Zigarán. Al tiempo que también destacó el crecimiento del Sistema Provincial de Manejo del Fuego, integrado por las 5 nuevas bases distribuidas de manera estratégica (Yuto, Palma Sola, San Pedro, El Brete, y Humahuaca), la incorporación de más combatientes y los procesos de formación contínua.
Por otra parte, sobre la temporada alta, la titular de la cartera ambiental recordó que los últimos años se registraron más incendios de interfase, es decir en la transición de áreas rurales y urbanas, por lo que proyectan fortalecer las reuniones, encuentros y capacitaciones con los equipos municipales que son los que tienen la principal competencia sobre estos territorios. Dijo al respecto que ya se mantuvieron algunos encuentros, incluso con el sector productivo, pero que van a convocar nuevamente para presentar las proyecciones de la temporada alta de incendios forestales y de vegetación, así como la planificación.
Según precisó la funcionaria “los equipos técnicos de nuestra brigada de incendios forestales elaboraron unos mapas de riesgo, donde se identifican las zonas de la provincia donde hay más probabilidad de que ocurran incendios, sobre todo de pastizales, arbustales, pasto cubano, que son los que más se suceden; y dentro de cada jurisdicción los barrios donde es necesario realizar trabajos de mantenimiento de los espacios verdes”. Agregó que la provincia además viene trabajando todos los años en prestar asistencia y colaboración a los gobiernos locales, tanto ante los incendios como otro tipo de contingencias y emergencias “y este año renovamos ese mismo compromiso con cada jurisdicción”.
“Nuestros combatientes –añadió- se prepararon durante los primeros meses, desde enero a junio, y también elaboraron documentos e informes que nos van a permitir iniciar la temporada alta de la mejor manera, con datos fehacientes que nos permiten tomar las mejores decisiones”. Y anticipó por último que como todos los años van a realizar las gestiones administrativas y pedidos formales al Gobierno Nacional, a través de la Regional NOA del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), para contar con los recursos, equipamientos y medios aéreos disponibles, para cuando inicie la temporada alta el primero de julio.