Se incorporaron 24 motocicletas (con una inversión de $250.000.000) y 16 camionetas ($800.000.000), distribuidas estratégicamente: 5 para la Policía de la Provincia, 5 para Seguridad Vial, 3 para la Dirección de Emergencia y 3 para la Dirección de Bomberos. En cuanto a tecnología aérea, se adquirieron 4 drones de última generación para reforzar la vigilancia desde el aire.
Asimismo, Urquiola ponderó el avance de las obras edilicias que buscan descentralizar la atención y mejorar el sistema carcelario. “La inversión en infraestructura es clave para sacar a los detenidos de los barrios y devolver la policía a los vecinos”, subrayó.
El detalle de los fondos provinciales destinados a las obras, es el siguiente:
- Centro de Gestión - Unidad Regional 7 (Alto Comedero) $375.000.000
- Alambrado perimetral-Complejo Penitenciario $155.000.000
- Pabellón 6-Establecimiento Penitenciario 1 (Gorriti) $140.000.000
- Destacamento policial de Lipán de Moreno $137.000.000
- Comisaría Seccional 6 un total de $108.000.000.
“Los efectivos de las comisarías no están para controlar detenidos, sino para marcar presencia en la calle haciendo prevención”, sostuvo y puntualizó que “hay un fuerte trabajo enfocado en descomprimir las comisarías y garantizar que en estas no haya personas privadas de su libertad”.
Finalmente, Urquiola estimó oportuno destacar que “esta política no solo dignifica el trabajo de las fuerzas de seguridad, sino que genera un impacto directo en la tranquilidad de la comunidad al poner más recursos humanos y tecnológicos al servicio de la prevención del delito”.