Una fiesta que recorre todo Jujuy
El Carnaval en Jujuy es mucho más que una festividad: es un encuentro entre las raíces culturales de las diferentes regiones. "La Quebrada de Humahuaca lideró la ocupación con un 98%, alcanzando picos del 98,9% en Tilcara y 98,2% en Purmamarca. Las Yungas tienen una movida muy fuerte con los corsos de San Pedro y Libertador General San Martín, que suman color y propuestas para los visitantes", señaló Posadas.
Los Valles registraron un 96,3% de ocupación, las Yungas un 88,4%, y la Puna alcanzó el 78,3%, demostrando que la festividad convoca a toda la geografía provincial. En San Salvador de Jujuy, la capital logró un 97,6% de ocupación, consolidándose como un polo complementario de la celebración con sus corsos barriales y eventos masivos como el Carnaval de Los Tekis que reciben miles de turistas de todo el mundo.
Impacto económico
Los 45.715 visitantes, con una estadía promedio de 2,86 días y un gasto diario por persona de $123.708, generaron un impacto económico de $16.180.180.993, beneficiando directamente a los sectores de gastronomía, hotelería, transporte y comercio. Las 13.732 plazas ofrecidas en toda la provincia trabajaron casi a pleno durante las noches de celebración.
Proyección y orgullo jujeño
El impacto fue notable no solo por la cantidad de turistas, sino también por la visibilidad que obtuvo Jujuy a nivel nacional e internacional. A través de medios y redes sociales, el Carnaval se mostró al mundo como una celebración que combina fervor popular con respeto por la tradición.
"El Carnaval de Jujuy se convirtió en un referente cultural, un símbolo de nuestra identidad y un motivo de orgullo para todos los jujeños", concluyó el ministro Posadas.
Este Carnaval reafirma a Jujuy como uno de los destinos más atractivos de Argentina, siendo una muestra vibrante de lo que significa celebrar la cultura y la tradición en su máxima expresión, protegiendo además los miles de puestos de trabajo que dependen del turismo en la provincia.