“Todas las personas gestantes deben recibir atención de calidad durante el embarazo, el parto y el posparto, no solo para prevenir complicaciones, sino también para promover una experiencia positiva en cada etapa y un cuidado integral”, explicó la directora de Maternidad e Infancia, Claudia Castro.
Los controles prenatales permiten evaluar el estado de salud general, controlar la presión arterial, realizar estudios de laboratorio, verificar el crecimiento del bebé, actualizar vacunas, indicar suplementos como hierro y ácido fólico y brindar orientación sobre alimentación, señales de alerta y preparación para el nacimiento.
A este seguimiento se suma una etapa clave del cuidado: el puerperio, que comprende los primeros 42 días luego del parto. Durante este período, la persona gestante atraviesa cambios físicos, hormonales y emocionales que requieren control médico, acompañamiento familiar y acceso a información clara para sostener la recuperación y el vínculo con su bebé.
El control posparto permite evaluar la recuperación del organismo, controlar la presión arterial, el sangrado, el estado de las cicatrices si las hubiera, acompañar la lactancia, reforzar el calendario de vacunación y brindar orientación en salud mental, descanso y organización del cuidado cotidiano, favoreciendo una transición saludable hacia la vida familiar.
Además, el acompañamiento del entorno familiar resulta fundamental para facilitar la asistencia a los controles, sostener hábitos saludables y fortalecer el cuidado cotidiano, entendiendo que el embarazo saludable es una construcción conjunta entre la persona gestante, su familia y el sistema de salud.
“Es importante comenzar los controles desde las primeras semanas y no esperar a sentirse mal. El seguimiento regular permite anticiparnos, cuidar mejor y acompañar cada embarazo con cercanía y responsabilidad. Ese cuidado también continúa después del nacimiento: durante los primeros 42 días es fundamental asistir al control posparto, prestar atención al bienestar físico y emocional y consultar ante cualquier duda, porque el puerperio es una etapa de especial cuidado que también necesita acompañamiento del equipo de salud”, concluyó Castro.
Recomendaciones para controles prenatales
- Iniciar el control antes de las 12 semanas de embarazo
- Asistir a todos los controles programados y respetar las fechas
- Llevar siempre el carnet perinatal y el carnet de vacunas
- Realizar los estudios de laboratorio indicados
- Solicitar hierro y ácido fólico según indicación médica.
- Recordar las ecografías claves: entre semanas 11-14 y 20-22
- Consultar inmediatamente ante signos de alarma
Cuidado en el puerperio (primeros 42 días después del parto)
- Asistir al control posparto indicado por el equipo de salud.
- Consultar si hay fiebre, dolor intenso, sangrado abundante o malestar persistente.
- Pedir ayuda ante tristeza profunda, angustia o dificultad para descansar.
- Priorizar descanso, hidratación y alimentación saludable.
- Solicitar acompañamiento para la lactancia si se necesita.
- Mantener controles del bebé según cronograma.
- Recordar que el cuidado de la persona que acaba de culminar su embarazo es parte fundamental del cuidado del recién nacido. No se debe minimizar ningún síntoma, al contrario, en esta etapa es muy importante consultar con el médico ante cualquier señal y no pensar, por ejemplo, que tal o cual situación se debe a cansancio o falta de sueño.
Alimentación saludable durante el embarazo
Por último, se recomienda una alimentación variada que incluya frutas, verduras, lácteos, carnes o huevo, o combinaciones de legumbres y cereales, junto con consumo suficiente de agua segura todos los días.
Ante la confirmación de embarazo o luego del nacimiento, la recomendación es acercarse al centro de salud más cercano para iniciar o continuar los controles.