Marcelo Gutiérrez, del equipo técnico de la Dirección, destacó la convocatoria y valoró la participación de distintos sectores de la comunidad. “Hablamos sobre el concepto de discapacidad, la clasificación y realizamos un taller vivencial para que puedan ponerse un poquito en el lugar de la persona con discapacidad”, explicó. Asimismo, señaló que se brindaron pautas de orientación y buen trato para saber cómo acercarse y acompañar adecuadamente a una persona con discapacidad en la vía pública, instituciones y espacios de uso público.
En este sentido, Gutiérrez remarcó la importancia de preguntar antes de brindar asistencia, respetando la autonomía y las decisiones de cada persona. “La idea siempre es dar información sencilla para que esto sea de fácil aplicación en la vía pública, en la casa, en la escuela, en cualquier ámbito”, sostuvo.
Finalmente, destacó que la construcción de entornos inclusivos requiere avanzar en la eliminación de las barreras que existen en la sociedad, especialmente aquellas vinculadas con las actitudes y los prejuicios. “La persona con discapacidad no es un paciente, es una persona que también tiene ganas de hacer un montón de cosas”, afirmó, y subrayó la necesidad de generar condiciones que permitan una convivencia más plena, participativa y justa, garantizando el ejercicio efectivo de derechos.