Posadas subrayó también el protagonismo de las cuatro regiones de la provincia en la agenda cultural y turística. “La Quebrada es el corazón del Carnaval, pero las Yungas tienen una movida muy fuerte con los corsos de San Pedro, Libertador y Calilegua, que suman color y propuestas para los visitantes”, indicó, a lo que se agregan los eventos masivos en la capital jujeña.
En este contexto, afirmó que el principal desafío del Gobierno provincial no pasa por atraer más turistas, sino por garantizar el funcionamiento de los servicios, la logística y la información. “Sabemos que va a venir mucha gente. Nuestra prioridad es que el visitante tenga una buena experiencia y que todo funcione correctamente”, explicó.
Jujuy sigue fortaleciendo el turismo
El ministro también se refirió a la situación del turismo a nivel nacional y destacó que, pese a un contexto económico complejo y a un tipo de cambio menos competitivo, Jujuy logró diferenciarse en enero y sostener buenos niveles de ocupación. En ese sentido, remarcó la importancia de proteger los 28.000 puestos de trabajo que dependen del turismo en la provincia.
Uno de los ejes estratégicos mencionados fue la conectividad aérea, particularmente con Córdoba. Posadas confirmó que el Gobierno de Jujuy trabaja para ampliar las opciones de vuelo y adelantó que en los próximos dos o tres meses podría concretarse la llegada de una nueva aerolínea que conecte Jujuy con esa ciudad. “Hoy tenemos pocos vuelos y sin competencia, lo que encarece los pasajes. Mejorar la conectividad es una prioridad del gobernador Carlos Sadir”, sostuvo.
Respecto a los valores de alojamiento, explicó que durante el año hubo un ajuste en las tarifas y una caída en la rentabilidad del sector, aunque reconoció que en Carnaval los precios aumentan por la alta demanda. “Fuera de esa fecha, Jujuy mantiene una buena relación precio-prestación y opciones para todos los bolsillos”, aseguró.
Finalmente, Posadas destacó que la provincia sumará este año un nuevo hotel en la capital, lo que fortalecerá la oferta turística urbana, junto al crecimiento de la movida cultural, gastronómica y los nuevos espacios museísticos, consolidando a San Salvador de Jujuy como un destino complementario a la Quebrada.