Fortalecer rol de operadores
En este marco la secretaria de Niñez, Adolescencia y Familia, Marta Iriarte Duberti, destacó la importancia de reconocer la formación y el compromiso de los operadores, especialmente de quienes desarrollan tareas en territorio acompañando a adolescentes en conflicto con la ley penal.
Remarcó que su labor resulta fundamental para garantizar sus derechos y adelantó que continuarán impulsando instancias de capacitación, en articulación con el Comité de Prevención de la Tortura, particularmente ante los desafíos que plantea la implementación del nuevo régimen penal juvenil. Asimismo, resaltó la importancia de ampliar la participación de personas de la comunidad interesadas en desempeñarse como operadores y acompañar estos procesos.
Por su parte, Durbal Carrizo, integrante del Comité Provincial para la Prevención de la Tortura, destacó el trabajo articulado que se viene desarrollando con la Secretaría de Niñez y señaló que durante este año se profundizaron las capacitaciones para abordar las modificaciones legislativas y su impacto en las instituciones.
Explicó que uno de los objetivos fue dar a conocer las funciones y lineamientos del Comité, fortalecer la articulación entre ambos organismos y brindar a los equipos herramientas para abordar situaciones de crisis que pueden atravesar los adolescentes que integran estos dispositivos. Asimismo, remarcó que estas instancias de formación buscan fortalecer a los profesionales y acercar las instituciones, generando beneficios directos para los adolescentes.
Más herramientas para garantizar derechos
Finalmente, Nancy Alancay, coordinadora del Programa Adolescentes en Conflicto con la Ley Penal, explicó que la capacitación permitió fortalecer el rol de los operadores territoriales en el acompañamiento de adolescentes que cumplen medidas penales en territorio, promoviendo su inclusión en las redes familiares, sociales y comunitarias.
Destacó que este trabajo busca prevenir nuevas infracciones a la ley penal y fortalecer el ejercicio de la ciudadanía de los adolescentes. La formación se extendió durante aproximadamente un mes y medio, incluyó cuatro módulos sobre marco normativo, primeros auxilios psicológicos, problemáticas actuales como las violencias digitales y estrategias de intervención territorial, y culminó con una instancia de evaluación para la entrega de certificados.