Más ambicioso aún es el desafío de romper la estacionalidad. El objetivo declarado es transformar a Jujuy en un destino de lunes a lunes, durante los 365 días del año. Esto implica no solo diversificar la oferta según la época, sino también crear una estrategia integral que convoque a turistas más allá de las temporadas altas. Es un cambio de mentalidad que requiere planificación y coordinación constante.
Los números hablan por sí solos. Durante 2025, Jujuy recibió aproximadamente un millón y medio de turistas, generando un impacto económico diario superior al millón de dólares y un total anual estimado de 360 millones de dólares. Además, la estadía promedio creció significativamente: pasó de 1,8 noches a más de tres noches. Este dato es fundamental porque indica que los visitantes ya no ven a Jujuy como un destino de paso, sino como un lugar donde quedarse y disfrutar.
Un llamado importante surgió durante el acto: el convite a los jujeños a recorrer su propia provincia. Posadas fue claro en este aspecto: "Tenemos paisajes únicos en el mundo. Si estamos en Jujuy, lo mejor que podemos hacer es conocer y disfrutar primero nuestra propia provincia". Es un reconocimiento de que el turismo interno es tanto una fortaleza como una responsabilidad, y que los jujeños son los primeros embajadores de lo que ofrece la provincia.
El verano comienza, entonces, con proyectos ambiciosos y datos alentadores. Jujuy se abre a recibir turistas, pero también invita a sus habitantes a descubrir o redescubrir los lugares que definen la identidad provincial. La temporada estival de 2026 promete ser más que una simple temporada: es un momento de consolidación de Jujuy como destino turístico integral, durante todo el año.
Embed - Ministro de Cultura y Turismo de Jujuy recibió al primer turista de la temporada de verano 2026