Asimismo, explicó que el proyecto se ejecutó en un plazo de 20 días y contó con la participación activa de los vecinos de la zona, la Intendencia de Purmamarca, el Ministerio de Desarrollo Económico y Producción y la directiva del Tren Solar de la Quebrada, constituyendo un claro ejemplo de articulación público-privada y comunitaria. “Cuando se trabaja en forma conjunta se pueden lograr muchas cosas”, destacó.
Además de su valor para el turismo religioso, el puente cumple un rol fundamental en el desarrollo local, ya que facilita el acceso de los niños a sus establecimientos educativos y permite que los productores puedan trasladar sus cosechas desde las huertas de la zona. “La comunidad de Tunalito está creciendo muchísimo y tiene muchas huertas, así que esto los beneficia para poder trasladar su producción”, concluyó el funcionario.
A su turno el gerente de Operaciones del Tren Solar de la Quebrada, Sebastián Luna, destacó el valor de la obra como resultado del trabajo conjunto entre los distintos actores. “Para nosotros es muy importante poder acompañar este tipo de iniciativas que mejoran la calidad de vida de las comunidades y fortalecen la integración en la región”.