• La Reserva Provincial Las Lancitas y las cuatro áreas protegidas que colindan con ella, ubicadas en áreas fitogeográficas de las provincias que cuentan con ecosistemas de Yungas y Chaco Seco. Cabe señalar que esta región funciona como corredor biológico que conecta ambientes clave de Jujuy y Salta, y es hábitat de especies emblemáticas como el yaguareté (Panthera onca) y el tapir (Tapirus terrestris).
• Las Lagunas de Vilama, sitio RAMSAR de gran relevancia ambiental, donde se investigan servicios ecosistémicos únicos de los sistemas altoandinos, incluyendo la presencia de estromatolitos, microorganismos con capacidad de generar oxígeno y capturar dióxido de carbono. También se destacan especies como la Chinchilla (Chinchilla chinchilla), el gato andino (Leopardus jacobita) y las poblaciones de vicuñas (Vicugna vicugna).
En su exposición, la ministra jujeña remarcó que estos estudios son fundamentales para valorar económicamente los servicios ecosistémicos y acceder a recursos que permitan financiar políticas de conservación. “Estamos frente a una crisis por pérdida de biodiversidad que representa una amenaza directa a la seguridad global, la salud humana y la estabilidad de los ecosistemas. Esta es la primera extinción masiva causada por la acción humana”, advirtió Zigarán.
Además, hizo un llamado a fortalecer la implementación de la Estrategia Nacional de Biodiversidad y a que las provincias avancen en el desarrollo de sus estrategias locales. También resaltó la importancia de promover usos sostenibles de la biodiversidad que generen ingresos para las comunidades, como las políticas de manejo de vicuña y de chilto, que han demostrado en Jujuy ser exitosas en términos ambientales, económicos y culturales.
Finalmente, subrayó la necesidad de implementar instrumentos financieros innovadores como los Bonos de Biodiversidad o los Bancos de Hábitat, que permitan pensar en un modelo de desarrollo más justo, resiliente y sostenible.