En este marco, se realizaron más de 300 registros de personas mayores y más de 1000 registros de niñas y niños, mediante la implementación de pulseras identificatorias como herramienta preventiva para reducir riesgos ante extravíos y facilitar una respuesta rápida de los equipos en territorio.
Asimismo, se destacó la articulación interinstitucional como componente estratégico del operativo, que posibilitó optimizar recursos, coordinar intervenciones y garantizar una respuesta integral frente a las distintas demandas emergentes en territorio.
Desde el Ministerio se valoró positivamente el despliegue realizado, señalando que este tipo de dispositivos permiten no solo dar respuesta inmediata, sino también fortalecer un modelo de gestión basado en la presencia activa del Estado, el trabajo articulado y la garantía de derechos en contextos de alta concentración de personas.
En esta línea, se reafirmó el compromiso de continuar fortaleciendo estrategias territoriales que permitan anticipar riesgos, mejorar la capacidad operativa y consolidar políticas públicas centradas en el cuidado y la protección de la comunidad.